Dificultades en la alimentación infantil

Dificultades en la alimentación infantil

En un desarrollo normotípico de la alimentación, el niño empieza a ingerir alimentos sólidos hacia
los 7 meses, iniciando su masticación entre los 8 y 12 meses y siendo a los 24 meses cuando su
masticación ya es rotatoria y similar a los adultos. Sin embargo, existen diferentes patologías y
dificultades que pueden estar afectando a niños en edades muy tempranas y que por sus
características pueden alterar este curso normal de la alimentación.
Las dificultades en la alimentación tienen una repercusión negativa en el desarrollo de los niños,
tanto con la comida y su nutrición como en la relación con sus familias. Con este post,
pretendemos acercar la logopedia como una herramienta ante estas situaciones, con el fin de velar
por el propio desarrollo y aprendizaje de funciones cada vez más complejas. El objetivo no solo
es que coman de todo, sino hacerlo de forma correcta y disfrutando de ese momento vivencial,
alertándonos en el momento que este momento pasa a ser estresante.
En la clínica, recibimos muchas consultas sobre formas de alimentación que corresponden a
etapas anteriores, siendo las más frecuentes:
– Rechazo a determinados alimentos y texturas
– Uso del biberón o chupete hasta los 3 o 4 años
– Inicio muy tardío de la masticación
– Dificultades oromotoras para manejar alimentos
– Empleo de utensilios inadecuados
– Técnicas y dinámicas de alimentación inadecuadas
– Velocidad inadecuada

La logopeda será la encargada de evaluar la situación, resolver vuestras dudas y dar las pautas
necesarias durante todo el proceso. Durante la evaluación, se analiza la posibilidad de
dificultades motoras o sensoriales, ya que se requiere conocer el origen de la dificultad
alimentaria. Tras esto, se pone en marcha la consecución de objetivos consensuados con las
familias.
Algunos de los tips que siempre damos como punto de partida y que os pueden ayudar mucho
durante el proceso son:
1. Facilitar una correcta postura con apoyo de pies, es importante facilitar una postura lo
más incorporada posible para favorecer la deglución.
2. Utilizar utensilios de comida (cucharas, tenedores o vasos) adecuados a su edad y
manejo.

3. Establecer rutinas y dar modelos familiares adecuados, evitando muestras de negatividad,
tensión, enfado o chantaje.
4. Establecer la JERARQUÍA de APROXIMACIÓN en alimentos nuevos:
a. Tolerar visualmente el alimento
b. Interaccionar con el alimento sin tocarlo
c. Olerlo
d. Tocarlo
e. Probarlo
f. Comer

Desde Promente, os animamos a consultar vuestras inquietudes para mejorar el desarrollo de
vuestro hijo/a y vuestra calidad de vida.

Logopeda

Fuensanta Montoro Belando.

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