Estrés

EL ESTRÉS

Por Isabel García _ Psicóloga

El ritmo de vida actual hace que el estrés sea una de las afectaciones más comunes en nuestra sociedad.

¿Qué es el estrés?

Se trata de una respuesta defensiva de nuestro cuerpo ante situaciones que percibimos como amenazantes.

Presentar un poco de estrés y ansiedad nos puede ayudar a afrontar y superar diversas situaciones difíciles de nuestra vida, ya que nos preparan para la acción. Pero, cuando el estrés se prolonga en el tiempo y se presenta de modo intenso puede repercutir en nuestra calidad de vida y salud.

El estrés produce una activación fisiológica de nuestro cuerpo, se libera adrenalina, se produce un aumento del pulso cardíaco y la presión sanguínea, se acelera la respiración, las glándulas sudoríparas se activan y el sistema gastrointestinal reduce su actividad. En definitiva, desde una perspectiva biológica, es una reacción de alarma que prepara nuestro organismo para la defensa, ataque o huida. A nivel cognitivo puede provocar una serie de sesgos, que den lugar a trastornos de ansiedad.

Consecuencias del estrés

Las consecuencias negativas son múltiples sobre la salud:

Por un lado, hace que tengamos hábitos menos saludables como una mala alimentación, problemas de sueño, incrementa las ganas de fumar y puede provocar un aumento del consumo de alcohol y café.

Por otra parte, el estrés aumenta el riesgo de padecer enfermedades coronarias, y problemas digestivos como úlceras y reflujo, algunos estudios también afirman que puede aumentar el riesgo de otro tipo de enfermedades como gripe, herpes o cáncer, ya que puede disminuir nuestro sistema inmunológico.

Causas del estrés

Llegar tarde, estudiar el último día, asumir un alto número de tareas o responsabilidades y no concluirlas son situaciones que nos producen estrés.

¿Cómo combatir el estrés?

1.En primer lugar, es importante identificar aquellas situaciones que nos resultan estresantes. Ser conscientes de nuestras limitaciones y no asumir más responsabilidades de las que podamos abarcar.

2.Ejercicio físico. El ejercicio físico ayuda a relajarse y liberar la tensión, aleja nuestros pensamientos negativos, mejora nuestras relaciones sociales.

3.El descanso. Tener buena higiene de sueño. Desconectar y disfrutar el tiempo libre (Días de descanso y vacaciones), nuestro tiempo de ocio y sacar tiempo para nosotros mismos.

4.La dieta. La alimentación es algo que influye, y es que el abuso de alcohol y sustancias excitantes como la cafeína puede afectar a nuestros niveles de estrés, así como las digestiones pesadas. Una dieta equilibrada y aprovechar los momentos durante las comidas para comer de forma relajada y favorecer las relaciones sociales nos ayudará a prevenir el estrés del día a día.

5.La organización. La distribución de nuestro tiempo es crucial a la hora de sobreponernos al estrés. Diferenciar entre lo que es urgente e importante, esto es, establecer prioridades, cuando nos sobrepasen las obligaciones y tareas. Asimismo, evitar la procrastinación y distribuir nuestro tiempo de descanso también nos puede ayudar.

6.Interpretación de nuestros problemas. Debemos evitar el catastrófico, adelantarnos a las circunstancias y hechos que ni siquiera han sucedido. Vivir el día a día, en el momento presente puede sernos útil.

7.Resolución de problemas. Afrontar los problemas, analizar las alternativas de las que disponemos de forma pausada y lógica, y elegir la mejor alternativa posible.

7.Una buena autoestima y las relaciones con los demás también influye en nuestra gestión del estrés. Por ello, es importante establecer relaciones satisfactorias con nuestro entorno y tratarse bien.

Isabel García _ Psicóloga

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